El objetivo principal de los proyectos de Innovación en Procesos es el rediseño radical (reinvención) de los procesos de negocio (especialmente el proceso productivo) para alcanzar mejoras drásticas (no marginales) en aspectos críticos que miden los resultados como el coste, la calidad, el servicio y la innovación.
Por rediseño radical de nuestros procesos, entendemos el replanteamiento integral de la "forma en que hacemos las cosas", por lo que dichos procesos deben innovarse en la medida en que las condiciones del mercado, la competencia, los requerimientos del cliente y la globalización y la tecnología nos impongan como una necesidad latente.
La ejecución de este tipo de proyectos persigue también el doble objetivo de, en primer lugar, intentar incrementar la competitividad de la empresa por la vía de mejora de la eficiencia de sus procesos y, en segundo lugar, disminuir los costes de No Calidad de tal forma que mejore la productividad de los recursos puestos a disposición de los procesos.
La Metodología de Innovación en Procesos se basa en los siguientes criterios:
- Identificación del proceso por innovar.
- Identificación de los apoyos para identificar el cambio.
- Desarrollo de la visión del nuevo proceso.
- Análisis y comprensión del proceso existente.
- Diseño del nuevo proceso.
- Realización de un prototipo de proceso
- Validación del prototipo de proceso