Álvaro Martín Sánchez, Consultor de Ofyde
Hasta ahora, al hablar de Agendas de Innovación en esta sección, hemos contado con la colaboración de empresas-cliente de Ofyde que habían realizado la metodología de la Agenda y nos contaban su experiencia. En esta ocasión, Álvaro Martín, consultor de Ofyde, nos habla desde su punto de vista de la situación de las empresas vascas respecto a la Agenda de Innovación y las principales áreas en las que deciden realizar proyectos de innovación.
Desde tu punto de vista como consultor, ¿cual consideras que es la reacción general de las empresas al afrontar una metodología como es la Agenda de Innovación?
Depende en buena medida de la empresa, de su perfil, de su orientación, de su cultura interna o de lo que espera del programa, entre otros aspectos que influyen. En general, cuanto mayor es el desarrollo de la empresa -en todos los sentidos- más receptiva se muestra tanto a la metodología como al programa “Agenda de Innovación”, así como a un posterior desarrollo de la Agenda a través de proyectos concretos. Se puede decir que no hay resistencias a la metodología una vez que se explican los pasos que conlleva y los objetivos que se quieren lograr con ella, y que se aclara que la innovación no hace referencia únicamente a aspectos tecnológicos o de producción ni es una tarea para grandes corporaciones, sino que la innovación se centra en aspectos como personas, productos, mercados o procesos, y que es algo que pueden y deben abordar todas las empresas con independencia del tamaño y del sector al que pertenezcan.
¿Has dado con empresas que aun realizando la Agenda, son todavía algo reacias a hacer cosas nuevas, que no tienen muy claro si harán algo después y prueban con la Agenda a ver qué sale …?
Sí, algunas, pero en muchos casos no se trata de resistencia al cambio o a la novedad. Actualmente mucho tiene que ver con las dificultades cotidianas con las que tropiezan muchas empresas por la crítica coyuntura que atravesamos y que les lleva a no poder liberar recursos, sean humanos sean materiales, para dedicarlos a las áreas de innovación que pueden surgir con y de la Agenda. En otros casos, los menos frecuentes, hay empresas en las que ha existido una cierta resistencia interna al cambio, y la Agenda se presenta como una oportunidad para replantearse su situación y abrirse a la innovación. De todas formas, cuando se aclara el concepto, los objetivos y las ventajas que se pueden conseguir, y que otras empresas ya han logrado, como se documenta en diverso material divulgativo de la Spri, las reticencias suelen desaparecer.
En estos casos, imagino que el papel del consultor es imprescindible para ofrecer una visión de la innovación positiva y que realmente puede acarrear ventajas y beneficios a las empresas, ¿no?
Así es. La tarea del consultor es ofrecer una visión de la innovación, más que positiva, realista. Realista, porque la innovación ofrece a las empresas innovadoras ventajas competitivas claras y sostenidas durante mayor tiempo que las derivadas de la eficiencia operativa o de la mejora tecnológica, ya que éstas se generalizan más rápidamente entre los competidores que las derivadas de la innovación propiamente. Una vez que a la empresa se le ofrece ese enfoque, su percepción del programa y de la propia innovación suele cambiar radicalmente.
En líneas generales, ¿en qué áreas innovan más las empresas vascas?
Depende un poco del sector de actividad, pero en general se podría decir que la innovación está muy centrada en mercado, productos y personas. No es que en otros campos no se den actividades de innovación (organización, procesos,…) pero quizá los primeros se perciben por las empresas como los de efectos más inmediatos en el mercado y en la actividad económica de la empresa, y tal vez por eso las empresas vuelcan más sus esfuerzos en esas áreas.
Y, ¿cuales serían las áreas en las que menos les interesa realizar algún tipo de innovación?
Más que de interés, yo hablaría de prioridad o de dificultad. Las empresas dan prioridad a las innovaciones en mercado, productos y personas porque suelen ser las que tienen un impacto más rápido en el mercado y se traducen en unas ventajas quizás más tangibles o más fácilmente cuantificables que las que se puedan derivar de cambios en procesos o en organización, por ejemplo.
Esta situación, ¿viene derivada de un agente externo a todas ellas como sería la situación económica actual?
Si, en buena medida así es. La situación económica actual ha provocado que las empresas que hasta ahora no realizaban ninguna actividad innovadora recurran ahora a la innovación y, en concreto, a las actividades de innovación ligadas a mercado, producto y personas, como manera de mantener, mejorar y obtener fuentes de ventaja competitiva que les permita transitar por una situación tan complicada como la que ahora vivimos.
Y, ¿no sería esta una razón por la cual las empresas deberían estar aún más a favor de la innovación para poder sobrevivir, por decirlo de algún modo?
Totalmente de acuerdo. Una de las razones podría ser esa. Una evidencia de esto es las empresas que ya han realizado procesos y actividades de innovación y han logrado resultados positivos de ella, están actualmente en una situación comparativamente mejor que aquellas que ni se lo han planteado. En definitiva, en términos generales, están viéndose menos afectados porque los resultados obtenidos de sus procesos de innovación les han ofrecido una fuente de ventaja competitiva que se manifiesta especialmente ventajosa en circunstancias tan difíciles como las actuales.
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